Miríadas

Me miras,

te miro.

Me veo viéndote 

viéndote que me miras.

¿Quién fuiste en los 70?

Ese saber sin saber,

ese no saber nada.

Exiliado del grupo,

buscando sin buscar.

Desposeído de lo no poseído.

Cuando te veo

te comprendo y me extraño.

¿Quien fuiste?

¿Dónde anduviste?

Atraído del desamparo,

caminando por el extrarradio

de una ciudad sin piedad.

Los cobertizos de los huertos

eran chabolas, gris el cielo,

grises las calles,

descampados arruinados.

Cemento gris, dureza, dictadura.

¿Dónde la poesía?

¿Fui yo o fue una época?

El amor

El amor que se da, se tiene.

El amor que te dan,

lo tienen los otros.

El amor no se da

a cambio de amor.

No se da a cambio de nada.

El amor no se da, se tiene.

La flor fluye, el amor no huye.

Conmigo, con nosotros.

Emi

Son sus ojos,

llenos de ilusión y compasión,

los que desvelan su corazón.

Su sonrisa ilumina,

en el Vallès occidental,

su alma oriental.

En la esquina

de una calle peatonal,

sus plantas frondosas

hacen de su bar

una selva singular.

Lleva escondida,

en su regazo,

una corona de humanidad.

El viento, por respeto,

ante su presencia,

se queda quieto.

Madera cálida, amable, sincera.

Quien tenga su noble amistad,

no querrá perderla jamás.

Sol y luna

El sol despunta

en la yema

de tus dedos.

La luna yace

en la linea

de tu dorso.

Mi pensamiento

transita los astros.

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