Una decisión como lanzar
las bombas nucleares
en Hiroshima y Nagasaki,
solo puede ser tomada
por alguien quien sienta
todo el peso de la acción.
En ese caso esa persona
desearía correr el mismo destino.
Si siente todo el peso, no tendría
alternativa,
lo demás es intentar justificarse,
pero cuando se siente todo el peso,
éste es aniquilador.
Sino se siente todo el peso
no hay legitimación.