Mañana

El sol, instalado recientemente
en el amplio frescor de la mañana,
respira vida, potencia regalada.
La noche despojada es día,
como un niño, todo está por llegar.
Los primeros movimientos rituales
abren el telón de la función.
Los actores toman sus puestos
y tu te sostienes libre,
observando y esperando algo,
el desayuno, el diario, una persona,
un paseo, un algo que hacer.
Con amable tranquilidad, sentado
en tu butaca, la vida es representación
y con la entrada regalada
eres arte y parte. Ese pueblo pequeño,
esa costa animada, esa ciudad alocada,
esas montañas como decorado,
lo que sea, es casa y mundo.
Tú te sostienes libre,
y el mundo se sostiene solo.
Hay una rutina amiga,
un no sé que improbable,
y un no sé que nuevo.

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